viernes, 22 de mayo de 2026

CAÍDA DE LAS NUBES-- VIOLAINE BÉROT

 Pero nada, yo no sentía nada, de lo que los animales sienten, lo veía con mis propios ojos y me decía no puedes seguir fingiendo que no entiendes nada, sabes de sobra que nunca saldrás volando, no hay cabras en las nubes Marion, la realidad son las manos de Baptiste y lo que contienen, y debería haberme sentido feliz, y llorar de alegría, notar como me subía la leche, pero no, nada.

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entonces no veía más que al bebé y me volvían las náuseas, me entraban ganas de vomitar, de seguir vaciándome, estaba convencida de que se me habían quedado trozos suyos dentro, restos podridos que no había  acabado de expulsar, podía olerlos,  apestaban a carroña, tenía espasmos que me desgarraban las tripas, me resultaba intolerable que aquel bebé se hubiese tomado la licencia de penetrar en mí sin permiso, no podía aceptar la violencia con la que había irrumpido en mi cuerpo, no podía soportar semejante intrusión, semejante ultraje, pero a quién habría podido contarle algo así,  a quién  habría podido decirle aquellas palabras impronunciables, este bebé me ha violado.

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entonces ella soltó una risita y me dijo es sobre todo Baptiste quién se ocupa de él ,pero tú cómo estás Marionounne le insistí, y ella me contestó poco  a poco iré haciéndome  a la idea pero estoy bien Tony estoy bien, y entonces no sé por     qué le pregunté pero le das de mamar, y ella volvió a soltar aquella risita extraña.

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